domingo, 26 de febrero de 2023

Turbulento

 Con la cara mirando el techo una vez más, a oscuras, esperando que me llegue el sueño. Susurrando en mi mente, susurrándome, que debo descansar. Abrazando un objeto que me alcanzó, pretendiendo que ese pequeño acto sea un símbolo, que ese objeto, ahora convertido, no se pierda. 

Sí, una vez más acá. La pantalla y yo. Inyectándome los ojos, haciéndome cada vez más adicta al celular.

Increíble que haya pasado. Que a esta altura esté escribiendo acá, con otra perspectiva ¿Quizás? 


domingo, 24 de octubre de 2021

 Me aislo, me encierro, la cama nuevamente es una prisión. Es como si estuviera acostumbrada y tiendo a ir a la depresión. 

Es grave, acumulativo, no puedo frenar este tren. Y casi dos veces por semana caigo, y a las 20 estoy tomando más dosis de la que debería para entrar en sueño. Y no me interesa perder el día, o que las horas pasen, o si mi pareja se ve afectada. Esto no tiene que ver con eso. Tengo que perderme, me supera el llanto y la angustia. Me entra el dolor y la culpa y quiero lastimarme, y me sedo para no dañar ni dañarme. 

La rutina me mata, me seca, entre el aislamiento y la rutina me vuelvo un monstruo. Y en la soledad me doy con todo.

Me maquillo durante el día y parezco, y soy otra persona, es otro mundo, que creo para poder llevar a cabo mí vida hoy por hoy, que es inmensamente ineficaz. 

Todos los días me despierto a la misma hora, apagó las mismas 3 alarmas y a la cuarta me levanto, enchufo la plancha para el pelo, que me recuerda a mí tía, y que todo lo que tengo es regalado, aún no sé cómo llegué hasta acá. Sigo, pongo la pava para calentar agua, me hago un te con leche que me recuerda a mí infancia, mis desayunos antes de ir a la primaria, como dos galletitas porque ya se me cerró el estómago de tantos recuerdos abrumadores. 

 Me pongo lentes de contacto, porque no veo nada. Miro mí piel, ahora en alta definición, mis imperfecciones, mis ganas de morirme y la tristeza de mis ojos. Y siempre la misma idea, de volver a la cama a no ser nadie y de que me importe nada la vida. No hago caso y agarro base, corrector, cosas insignificantes, que no vienen al caso. Maquillada aún se ve la tristeza en mis ojos. 

 Me cambio, y me voy antes de escuchar ese demonio que me dice quédate, apaga el celular y que todo se vaya a la conchs de su madre. 

 De camino al trabajo escucho 2 o 3 temas que me levanten el ánimo, ya llegó agotada de haber pensado todo esto. Y salgo aún más agotada, porque estos pensamientos no se van y arrastro los del trabajo también. 

Se caen mis párpados instintivamente ante la pesadumbre de mí angustia, me declaro la guerra a mí misma y apuesto a que mañana será otro día. Donde no me sienta mal, dónde me sienta afortunada de lo que logré y lo que tengo. 

Pero mi dolor me impide ver. 

Yo no soy nada, aún cuando tenga lo que tenga, aún cuando llegue a donde llegue. Un tren, una pastilla y busco el consuelo que no encuentro en mí. 


jueves, 7 de octubre de 2021

Mi blog adolescente

 Este fue ese espacio que hoy por hoy tengo, o quisiera, en terapia. 

 Donde mis palabras salían a borbotones como si mí alma escribiera directamente. Con este blog intentaba hacerme entender, mostrándolo a los que me rodeaban. Y nunca lo logré. 

 Muchos leían y... Bueno, algunos, decían que era impresionante el modo en que me expresaba. Otros sentían tanto rechazo como si fuera que estuvieran leyendo algo prohibido, algo tabú. 

Siempre me gustó poner a las personas en una dicotomía, en un debate consigo mismos. Es lo que esperaba hacer cuando fuera docente, para que mis alumnos aprendieran. 

Hoy, que no soy docente, ni tampoco piba, esa actitud es de una mina que es jodida hasta el culo. Y sí, soy jodida. Media histérica, difícil porque me la complico sola, porque mi forma de tratar a los demás es peor conmigo misma. Que si, que tengo que entrar en debate también conmigo. 

Hoy por hoy, no me siento tan mal, es más hasta diría que le perdí el gusto al mal estar y la angustia. Que fueron como una droga y un rol muy cómodo para estar. 

Hoy sé que soy fuerte, una mina de fierro, que tengo carácter porque la gente de mierda me arrebató y me dejó en la lona un montón de veces, y muchas aguanté porque, ingenua, pensé que esa gente actuaría como yo. 

El mundo es cruel, es una realidad. Es injusto. 

Y a ningún sistema de orden, sea burocrático o no, le interesa. Algún que otro al que le salpicó la mierda se da cuenta. 

Yo siempre quise ayudar, recuerdo que tenía 9 años y era de noche, hacía frío y yo estaba en mi casa con un plato de comida y un techo. Pensaba en la gente que podía estar tirada en el piso frío, sin haber comido, sin reparo del viento. Y me nacía levantar el plato y encarar a la puerta para salir a buscar a esa persona que en mi mente encontraría al salir a la puerta. Me detenía mamá diciéndome que me dejara de comer y que comiera, que no pensara en eso, como si ignorar el dolor del hambre ageno hiciera que no existiera. 

Ayudé mucho en la iglesia, enseñé, viví, sufrí. Cuando salí de la iglesia me sentí pérdida, pero acompañada. Mi fe intacta sabe dónde encontrar a mi Dios. 

De todos modos, nunca pude ignorar el dolor ageno y dejar de sufrir por ello. Y esto me hizo sentir en desamparo por muchos años. 

Es un poco de lo que me sale escribir hoy, por mí. 

Porque hallé este blog, lleno de dolor, de heridas que existían y que hoy trabajo desde otro lado. 

Quizás vuelva a escribir, y quizás vuelva algún día a estar en paz conmigo. Con todo esto.

sábado, 28 de julio de 2018

Hoy me invadió
Se metió en mi pecho
Presionaba demasiado

Terminé con la cabeza en blanco
Y las manos débiles
Con el coraje arriba
Y la tristeza en mis ojos

Me insisitó en volver
Como si nada
Como si no me afectaran sus palabras
Como si todo también

Por eso te amaba
Porque solías despertar todos mis sentidos
y lograbas el debate y la reflexión en mi interior

Hoy sé que era la manera
en que tus parásitos
me comían por dentro

Así que estoy clausurada
no apta para personas
ganándome mis alas

viernes, 27 de julio de 2018

¿Sabes qué me encanta?
Recordarte en mis silencios
Donde la soledad ya no pesa
Y el vacío no lastima.

Cuando nostálgica sonrío
Y me toman por sorpresa
Esos recuerdos y ensayos

Y me ajusto el corazón al pecho
Para atreverme a recordarte
Un poquito más
Unos cuantos sueños más.

lunes, 25 de junio de 2018

¿Cómo no lo vi antes?
 Las cosas internas, los mambos... Siempre creí que escribir me liberaba de esas cosas. Que así cuando se me ocurría una excelente idea, una vez escrita, se volcaba como una especie de botella con contenido.
 Me tragué esa mierda. Y eso dificultó mi visión, mi poder de reflexión.
Aún cuando escriba lo que escriba, eso sale a flote por algo en la escritura. Escribir no hace que cambie mi realidad, pero mi inconsciente claramente está gritando algo que no había podido ver hasta ahora.
 Llevo conmigo esos textos tan profundamente marcados como cuando no los escribo.

Y aún no sé que hacer con eso.

domingo, 24 de junio de 2018

Para tu deleite.

Te entiendo.
Entiendo tu dolor.
Entiendo tu negación.
Entiendo muchas cosas que te pasan y que estás callando.
Entiendo esas ganas de dejar de existir para no molestar ni preocupar.
Entiendo tu soledad y tus ansias de ya no estarlo.
Entiendo cuando pensás que no se puede confiar en nadie, y con esperanza en el pecho, volves a empezar otra historia. También entiendo lo que se siente que te rompan una y otra vez.
 Que nadie te escuche. Y no querer realmente que te escuchen ni que te entiendan, porque primero querés entender vos. Antes de que alguien más diga qué te pasa.
 Entiendo tu rechazo al mundo real. Tu apego al virtual y la fantasía.
Sé lo que se siente querer gritar para que el sonido de tus gritos sean más fuertes que tu dolor. Comprendo lo que es que tu alma se desangre día tras día y que nada de lo que hagas cambie esa realidad.
 Y sé que nos pasa a todos.
Y que eso no lo hace menos terrible o menos sentido. Si no más invisible.
Entiendo cuando te responden intentando ayudarte, pero confrontandote y vos callas.
Pero hablás con la mirada dolida.
Entiendo tu aislamiento. Y tus ganas de no salir al mundo.
Entiendo tus llantos ahogados.
Tu necesidad de ser escuchado.
Tu capacidad de callar lo que te pasa por años.
Tus ganas de llorar y decir que es injusto.
Pero no hacerlo porque hay que ser agradecido. Y no querés ser grosero.
Entiendo tu lucha interna. Y tus cambios de humor.
Y tus ganas de ya no ser una molestia para nadie.
¿Y sabes por qué entiendo todo esto?
Porque yo también me siento así.
Y también estuve al borde de ese abismo.
Y como vos lloré sangre y me partí en dos.
Y así, con esa mirada, quebrada, yo también caminaba y buscaba un poco de aliento en los demás.
También busqué amor en los brazos de alguien que no tenía idea del mundo que yo llevaba dentro.
También quise ser ese ángel que no tuve, salvando a alguien de esos miles de demonios. Mientras que en mi propia habitación los fantasmas no dejaban de aparecer, ni las voces dejaban de decirme lo estúpida e inservible que era.

Pero el dolor no es por siempre.
Sé que parece que jamás cesará y que tus heridas son estigmas de tus experiencias.
Pero las lágrimas un día ya no caen. Y no porque tengas la garganta seca y el dolor continúe. Si no porque un día, ya no duele tanto.
Y esas heridas se van cerrando. Aún cuando insistas en que son tuyas y no las quieras ir.
No. No son vos. Esas heridas, esas lágrimas, ese dolor.
No sos vos.
NO es tu identidad.
Liberate.
Llorá lo que tengas que llorar.
Aislate lo que necesites aislarte.
Gritá, pataleá, quejate.
Pero no para siempre.
Salvate.
Porque a veces los tóxicos somos nosotros mismos.
Salvate.
No te consumas a vos mismo.
Vales mucho más.
Tenes esas alas. Usalas.
Volá.
Pero volá bailando y mostrando tu esplendor.
Porque eso que sos.
Sos esa libertad de ser.
De caerte de vez en cuando.
De romperte y arreglarte, para tu deleite.

Sé. Dejate ser.

martes, 19 de junio de 2018

Me duele la cabeza. Esto no puede estar pasando. No paro de llorar, no dejan de irse. Tengo el alma partida.
 Se recupera un poquito y se parte, y se abre el doble.
 Te voy a extrañar amiga. Muchísimo. Y desde lo más profundo de mi corazón, quiero que estés tranquila.
Eras mi lumos, eras muy fuerte y humilde. Lo cierto es que personas como vos jamás se olvidan.
 Hoy mis lágrimas son por vos. Pero jamás faltarán esas risas.

miércoles, 13 de junio de 2018

When winter starts

Me convertí en montaña rusa
aquella donde tu energía la eleva
y donde se caen tus excusas.

Me convertí en objeto
De placeres y usos
de juegos y abusos.

Soy aquello que cae en el vacío
y se pierde
y se rompe
y desaparece.

Sé que a veces buscas mi encuentro,
se que desesperado lloras ante mi ausencia.

Creeme, hago bien en escaparme,
haces bien en no encontrarme.
Hacemos bien,
cuando nos perdemos de nosotros mismos.

Cuando el invierno empiece,
y las lágrimas se congelen.
Cuando los árboles se desnuden,
será ante la inmensa tristeza.

Y esperanzados, creemos.
Que algún día llegará la primavera.
Y abrumados, sabemos.
Que son todas promesas.
Que no son verdaderas.

Si existía la magia, hoy ya no está.
Y me pega un cachetazo la realidad,
un golpe que arde y escuece.
Y me trago mis lágrimas.

No me sorprende este vacío,
no me toma virgen.
Preparo un café y me siento frente a él,
a vislumbrar el caos.

Soy aquello que cae en el todo
y se pierde
y se rompe
y desaparece.

Sé que a veces buscas mi encuentro,
pero no vamos a encontrarnos.

Creeme, hacemos bien en escaparnos,
hago bien en olvidarte.
Y convertirme en nada,
para algún día ser promesa de mí misma.

martes, 22 de mayo de 2018

Pirómanos

Reposaba entre el calor de mis sábanas y la respiración agitada que provocó tu recuerdo entre mis muslos.
 Me sabía a gloria el placer exclusivo de percibir ese tacto de tu mirada. Y mi piel reaccionaba al aparecerse esa imagen en mi mente.
  Te sentía lejos y quemaba. Cerraba los ojos y me imaginaba en tu cama. Te imaginaba. Demasiado lejos a mi lado y encima mío. Y de pronto tan cerca que podrías haber tocado un pedacito de mi nirvana.
 Hoy busco como loca desesperada una parte tuya en mis recuerdos. Aquellas imágenes que se deslizan en mis hombros como una promesa de lo que fue y aquello que podría ser.
  Quiero beber de esas gotas de éxtasis, inyectarme en las venas ese agarre y guardar en mi piel el sello de cada embestida.
Tomar con tu permiso aquellos matices que dibujan tus músculos al contraerse ante mis gemidos.
Guardar en mi placer aquel sonido que culmina en toda tu intimidad.
Romper mil mundos sólo con vibraciones de nuestras gargantas.
 Y hacer un trueque, con la magia y la bulgaridad. Y dejarse llevar por el baile de tu pelo cuando recae sobre mi rostro.
 Deleitar juntos cada rayo de sol, cuando me ofreces una taza con café en el desayuno. Y cada enfoque de la noche, cuando juntos, descansamos uno en el otro. Consolando el vacío. Previo al ardor de tu ausencia en lo cotidiano.
 El mismo que hayo en mis sollozos cuando te escribo. Y en este momento, cuando tus recuerdos se escapan y juegan. Y me hacen cosquillas en pecho, en los pechos y el abdomen. Y finalizan su recorrido abrasando mis piernas.


martes, 10 de abril de 2018

Angie, te suelto

Con Angie de fondo y habiendo tomado una buena taza de café, me dispuse a escribir mis pensamientos. Me interrumpió un gusto amargo. Una puntada en el pecho..."Angie, i still love you"
me recordaba que no estaba sola.
 Otra vez había querido intentar algo con alguien y me había salido muy mal. La relación se destrozo como lo hace un objeto de cristal con el suelo. Aunque, aun así, me parecía percibir un dejo de lo fue.
 Es como si esa persona jamas me hubiera dicho que no quería estar conmigo. Pero aun así, su accionar, sus infantilismos y su sorprendente manera de cambiar de postura cuando se lo enfrenta, me llevaban a tomar la desicion que había tomado. Y me hacia pensar que no me había equivocado. Yo ya no estaba para estas cosas. Ya me había cansado y procuraba seguir adelante como si nada hubiera pasado. Sanandome una vez mas. Tomando como ejemplo lo que alguna vez el dijo " Deja que sagre y sigue adelante" y es lo que pensaba hacer.
 Tenia entre manos desarrollar otros aspectos de mi vida. Dedicarme a profesionalisarme con mis socios y determinar ese camino en mi vida. Invertir en mi, una vez mas, me parecía la mejor opción.
 Ya no tenia ganas de gastar energía en una persona que quizás, solo quizás, no me aporte el apoyo que estaba buscando, o que no comparta la visión que estoy teniendo en cuanto a mis proyectos.
 Necesitaba a alguien que me encendiera como una chispa, que si estaba en el suelo pudiera levantarme con dos simples palabras. Que entendiera sobre motivacion, liderazgo y conscientizacion.
 En cambio, el, tenia otras preocupaciones en mente. Y no lo juzgo. Para nada lo juzgo. Puede tener lo que quiera en su cabeza. Lo que pueda y lo que pase.
 Quizás no solo no estábamos destinados a estar juntos. Tal vez... Y espero que así sea, no sea nuestro momento.

Hoy puedo decir, que aunque duela, aunque me arda el pecho con su recuerdo y se me haga un nudo en la garganta por su ausencia. Hoy dejo que siga su camino.

viernes, 16 de febrero de 2018

A tiempo

La comida tiene el mismo gusto que siempre.
Las horas pasan, se pierden.
Estoy en modo automático.

Siempre las mismas cuestiones, los mismos reclamos, la misma basura. SIEMPRE.

Hay que pasar página.

Antes de empalagarme. Antes de intoxicarme.

domingo, 26 de noviembre de 2017

No creo que lo entiendas

Fuimos magia. Tocábamos el cielo con las manos, con el alma. Me elevaste hasta lo más alto del universo y floté sobre todo los problemas, ajena a ellos. Lo hicimos, juntos.

Somos de vez en cuando esa esperanza, latente, creyendo que nos hacemos bien. Que nos amamos, que nada es tan malo y que el tiempo en realidad se detiene ante nosotros.

Que en un suspiro tuyo sobre mis labios está ese deseo de nunca querer que me vaya. De que un parpadeo me acaricies el alma. Y que en una caricia sanes hasta mi más profundas heridas.

Fuiste un símbolo de riqueza, de prosperidad y de alegría.
Pero todo se perdió. Se desvaneció ante mí como aquellos fantasmas que me persiguen.

Mis cicatrices me arden cuando te pienso o te siento. Y mi pecho lleva un corte profundo, estoy rota.

Estuve en vela por vos muchos segundos, irónico, estuve apostando en vos muchos meses.

Y suelo actuar como que no me importa. Como si nada me estuviera pasando, como de costumbre. Pero llevo mis heridas a flor de piel y se nota. Si prestas atención se nota. Y me siento tan vulnerable.

Insistís en que estemos juntos. Insistís y me marcas cada vez más.
Porque lo fuimos todo. Y lo tiraste a la basura. Y yo lo junté y me lo quedé, y lo cuido, como te dije como un tesoro.

Insistís en algo que vos mismo rompiste. Insistís en tenerme cuando lo tenías todo y me destrozaste. Y me humillaste miles de veces.

Me fui, me fui porque sabía que por más cambios que hubieran no era algo que estaba a tu alcance. Me fui para no morir y marchitarme a tu lado.
Me fui y no me arrepiento. Porque como se daban las cosas, ya me habías soltado.

 Ese paralelismo me mata. Me siento degollada.

Y días como hoy me hubiera gustado que nada cambiara. Días como hoy me hubiera gustado que supieras amar. Valorar y ver.

Que entendieras de matices y dimensiones. De códigos y de arte.

Supongo que los sueños no están hechos para nosotros.
Supongo que los sueños son sólo para gente con plata. O con el alma sana.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Tóxico

Yo fui una promesa hecha, en el momento justo de auge.
Me hiciste una mejor persona para después matarme.
Y no puedo evitarlo, es en vano tu amor.

¿Qué te costaba tratarme como algo que no sea mierda? Cuando me tenías en tus manos.
¿Qué te costaba sólo amarme por lo que yo era? Si no quería otra cosa, que despertar y verte a mi lado.

Me hiciste sentir que no era nada, para encargarte de salvarme después.
Me presionaste, me presionaste hasta romperme.

Pero ahora, soy una nueva persona, ahora soy una mejor persona.
Fui hecha por mí para perder todas las batallas con el fracaso. Y aprender.
Y aprender a amarme otra vez.

Yo fui una promesa en tu boca, una promesa de amor. Que no se concretó.
¿Cómo me podías decir que crea en vos? ¿A qué ojos miro ahora si quiero creer en el amor?
Porque tus ojos ya no brillan como antes. Porque no me reflejan como antes. Y no quiero verme ahí.

Oh niña pequeña. Pusiste en hechos tus cuentos de fantasía. Y esos cuentos rotos te mutilaron.
Ahora sos un pájaro herido, que no para. Nunca te detengas. En esas ramas, en esos árboles.

¿Qué preferís que haga? Que te haga perderte o perderme a mí.
¿Qué arriesgarías por tu amor? Que me juraste con un pedazo de tu alma.
No quiero jugar juegos de azar. 50 y 50 parece un juego, de los que les gusta perder.

No quiero un amor salvaje, ni tampoco alguien que me cambie.
Quiero reencontrarme. Quiero salvarme. Antes de que me consumas.


jueves, 18 de mayo de 2017

Caos, crisis

Volví al ruedo. Y con eso, me choqué con la pared, como tantas veces había pasado. Es que nunca aprendo, es que nunca me rindo. No importa. ¿Qué más da? Si tantas veces me caí y me levanté. Esta no es la primera ni la última vez. En estos años sufrí un proceso de descomposición. Perdí amigos, amores y partes de mí que quería. Me encontré con otros modos de operar y de tratar con la gente. Una manera grotesca y agresiva, lo peor de todo es que funciona a la perfección, al menos momentáneamente y en presencia de uno.
 Hay bastantes cosas que necesito nombrar, como puntos de dirección en este texto. Muchos de ellos componen, un cuadro conceptual de mi vida en general, como siempre digo, sean bienvenidos (si es que hay alguien ahí) y disfruten de la lectura.
 Este año empezó bastante raro, con un trabajo, mi primer trabajo en blanco en realidad. El cual me causó bastante desganó para con la vida. ¡Ja! Puede verse ridículo e inclusive un tanto infantil. Pero así fue, me quitó salud, paciencia y mis ganas de ser una buena persona. Lo cual es malo. Malísimo. Pero bueno, sirvió de impulso para tomar una posición completamente egoísta y decidí anotarme en todas las malditas materias que podía, del segundo año del profesorado que estoy haciendo. Hoy en día me preguntan mis conocidos ¿Cómo te está yendo en el profesorado? Y la mejor respuesta sería "Asquerosamente patético" pero casi siempre toma ventaja la palabra "Bien"y logra salir antes de mi boca. Supongo que está bien, la gente no quiere saber realmente cómo nos va. Sólo quiere pasar el momento, que para ellos es incómodo y luego seguir con sus vidas. He notado a lo largo del tiempo es que la gente sufre más el individualismo que estar en grupo. Pero al momento de estar en grupo se convierten en monstruos retorciéndose con millones de emociones, puede leerse cada una de ellas en sus miradas o sus facciones. Son bastantes claros para expresar involuntariamente con el cuerpo, pero con la boca sinceramente apestan. Yo no soy la excepción. Pero amo el silencio, y poder estar con una persona y disfrutar del silencio es lo más lindo que existe. Donde ambas partes saben bien que no están obligados a rellenar ese vacío. Como sea, la única persona con la que podía hacer eso, se volvió una completa estúpida y sinceramente, ya no importa. Dolió, la alejé y me curé. Fin de la historia. Ahora la única persona que disfruta el silencio en mi círculo social, soy yo. Pero ¡qué más da! Por esto mismo amo la pintura. Y ya que la menciono, voy a incluirla en el siguiente punto.
 La pintura me movía el cuerpo como instantáneamente. El preparar todo para ponerme a pintar era un ritual sagrado y que respetaba con todo el alma y el corazón. Ya que con cada movimiento podía escucharse más y más fuerte mis latidos. Indicador de que iba a realizar la pintura más hermosa de mi vida. Y así fui procesando. Hasta que me empezaron a obligar a pintar. Pintar con pasión no se parce en nada a pintar por obligación. Así que fui mezclando esas formas de pintar, confundiéndome. Y hoy pintar, para mí es toda una obligación. Me encuentro desganada frente a un lienzo, con un pincel en la mano. Con la paleta llena de pintura. Y mi cabeza vacía. Y mi corazón seco. Sin pasiones que pintar, sin sueños que fluyen de mi pincel. Y esta condición de bloqueo, es una basura. La direccionalidad de mi vida se basaba en la pintura, hoy es caca de perro.
 Este es el motivo real de mis enfermedades, de mi desgano. Por eso casi me quedo libre en todas las materias de mi profesorado. Y si sigo así, voy a encontrarme con mi vieja amiga la pared.
Entonces me pongo en plan de : "Hey, no pienses así. Tu vida no la pueden determinar los demás" Pero dejame decirte, maldita consciencia. Que lo irracional de tus palabras te vuelven la antagonista de tu definición. Sea como sea, mire donde mire. Cada actividad, depende de otro. Porque... ¡¡CHARÁN!! Vivimos en sociedad (Lo sé, lo sé... Aplaudan esta asquerosidad)
 "Bien... Entonces enfocate en hacer la tuya y cuidarte a vos misma" Bad idea bro... Or sister... O lo que seas (Se supone que la consciencia es un término abstracto y asexuado... ¿o no?) Otra de mis grandes pasiones. Que movían a mi cuerpo como si fuese automático. Como si mi único objetivo en la vida sea nacer para hacer eso y que mi cuerpo lo reconozca inmediatamente. Las artes marciales. PERO (Siempre hay un pero. ¡Porque la vida no podía ser fácil! ¿Cierto?) como es tan divertida la burocracia. Se superponen los horarios escuela-entrenamiento ¡Bravo sistema organizativo para adultos! Realmente. Oles a mierda podrida.
 Bien, intentemos ser positivos con algo. Donde la burocracia no puede llegar, donde el sistema educativo Argentino no puede poner su huella, o simplemente no puede influencia. ¡Hábitos alimenticios para sentirnos mejor! ¡Yay! ¡Ops! No me dí cuenta... Estoy hablando de los míos. O debería decir... ¿Los nuestros? Entre mi familia, mi novio y mi estupidez. La organización de un menú saludable se vuelve imposible. Que si desayuno esto porque él viene temprano. Que si almuerzo tal cosa porque sobró anoche. Que si meriendo esto porque estoy muy cansada como para hacer algo más. Que si ceno lo que haya porque cocina mamá... ¡Bravo Eliana! ¡Lo hiciste de nuevo! Y si pensabamos que no tenía impacto alguno en la vida de una persona... Estamos muy equivocados. Sin una buena alimentación, nuestro organismo está cansado. Bajan las defensas, aumentamos de peso, lo cual nos deja el autoestima por el piso y la salud ni hablar. Salud emocional, psíquica y física por el piso. Nos convertimos en parásitos y en personas tóxicas, llenas de envidia, cansancio, odio y desgano de la vida. (Like me right now) Esto tiene un gran impacto en nuestra vida, nuestro trabajo, nuestros estudios, nuesta mente. Así que basicamente. Nos estamos arruinando la vida :) ¿Y todo por qué? Porque simplemente no tomamos las riendas de nuestra vida. ¿Qué tal eso?
 Pero bien. Ya estoy harta. De quejas, de pasar por mierda tras mierda y convertirme en una especie de berenjenas al escabeche en mal estado. Y de la crisis, sale el aprendizaje. Y del aprendizaje se crece. Así que... Dentro de un mes aproximadamente. Voy a realizar bastantes cambios. De actitudes, de rutinas y sobre todo de situaciones.
 Veremos qué pasa... Iré documentando todo con Dailys. Pero en mi cuenta de instagram escondida, va a estar en privado, ya que la documentación es sólo para mí. Pero me da pereza que esté en una nube jaja ¡Vamos a ello!

miércoles, 18 de enero de 2017

Blackbird fly

Hola a mis lectores. Les advierto que quizá esta sea m última entrada. No sé realmente si uds existen o existieron en algún momento. Monkey see monkey do se convirtió en una especie de diario o crónicas de mi vida, me ayudó en mis peores momentos. Me pude expresar. Encontré acá, el lugar que no me dieron o que no supe buscar allá, en la realidad, en la cotidianeidad de mi vida. Saben... Yo siempre estuve ahí. Y sinceramente me cansé de que me escupan la cara. Yo estaba y siempre estuve, jamás lo valoraron. Esa desvalorización me hizo mierda. Día a día me desvalorizaban y día a día me enfermaba. Hoy mi estrés no ha disminuído y por más que escriba, pinte, cante, baile o por más sexo que tenga no se quita. Es una especie de estrés crónico. Que se desarrolló en un hipotiroidismo. La traducción a esto es: aguantar tantos años con un nudo en la garganta sin querer llorar por parecer débil, soportar que me dijeran cosas que nunca deseé escuchar y tener que callarme por una sumisión disfrazada de respeto. 
 ¿Realmente creen todavía que pueden decirme qué hacer? Cuando tenía 10 años juré que a los 18 me mudaría. Hoy con 20, esto no se ha cumplido a mi pesar. Realmente a mi pesar porque quedarme me costó y no sólo la salud física, la emocional y la mental también.  Este 2017 mi meta va a ser esa. Me voy a mudar. Y no me importa si tengo que hacer 1 materia por año en el profesorado para estabilizarme económicamente. Necesito volar. Ya mismo.
 Soy el pájaro negro. 

lunes, 11 de julio de 2016

El pez urbano

Yo era feliz y tranquila, como una caperucita boba. Aquella que no temía salir al bosque, aún sabiendo que encontraría más de una alimaña.
 Encuentro el pasado muy cerca, tocandome el corazón. Pinchandome como sea. Con una remera que dice que el fin justifica los medios. Y por cierto, los medios que usan, son los peores.
  Uno a uno van cayendo por su propio peso, uno a uno. Y dudo de los demás. ¿Me estarán mintiendo? ¿Algún día me decepcionarán?
 Amigos... Antes no me involucraba tanto, pero metí mis pies en el barro. Y me hundí. Y me gustó. Hasta que quise salir, pero no pude.
 El héroe se volvió villano y la vida se volvió un poquito más gris. Algo se rompió. Algo me falta y no sé dónde encontrarlo. Algo me falta y me quita las ganas de seguir luchando.
 Todo esto lo provoqué yo, me gustan los derrumbes. Pero este derrumbe me estancó y me pesa. Me pesa en los ovarios y se me hace un nudo en la garganta.
 Cargo con esta mochila desde hace tanto y no quiero meterte en esta mierda, y no lo voy a hacer.
 Prometí quererte para siempre, y era cierto, no había dudas en mi mente. Si el destino quiso algo diferente, perdón. Hoy me entero de tantas cosas que me duelen, que me hacen ruido. Me tambaleo y no puedo pensar. Me tambaleo y me caigo y se cae mi corazón conmigo. No puedo respirar.
 Soy el blanco del mundo y vienen a atacarme, vienen en grupos porque no pueden pararme. Soy una máquina, rompo la tierra mientras camino. Arraso cual tornado. Te corres o te corro. ¿Me cederías el paso o serías obstáculo? Avanzo, avanzo y avanzo. Siempre al frente, con el viento a favor.
 Hoy me falta algo y sigo, porque ese algo me pertenece y soy yo. Hoy me falto a mi misma y sigo con el autoflagelo. Nene, estoy a nada de la depresión. Y me caigo y a nadie le importa.
 Camino sobre vidrios rotos y voy descalza. Pero no importa, podría saltar si quisiera.
 Me dejé usar, me dejé y me vestí con mis mejores ropas para el momento. Y siempre hay alguien para comerte cuando te ofreces en bandeja. Siempre hay un parástio dispuesto a hacer este trabajo para vos.  Y siempre la frutilla puede volverse ácida.
 Y el pez puede escaparse de entre tus manos. El pez soy yo.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Alcohólicos anónimos

Nos habían dicho que sería nuestra última sesión en el grupo de alcohólicos anónimos. Éramos los únicos hombres en el grupo y disfrutábamos mucho esa exclusividad, se nos daban muchas cosas. Nos conocimos en una pelea del barrio, nos tocó enfrentarnos en aquella ocasión. Si bien ambos sabíamos pelear bastante, teníamos diferentes modos de lucha. Pero nos unía la fuerza y la ferocidad con la que atacábamos. Nunca había peleado con alguien así, estaba embriagado y no por el alcohol que recorría mis venas, si no por la ira y la sed de sangre. Pero ninguno ganó. Bajamos los brazos antes de lastimarnos con gravedad, aunque sufrimos muchos daños. Pasó el tiempo y la vida nos volvió a unir. Con la misma fuerza que nos caracterizaba luchábamos por deshacernos de nuestras adicciones. Ambos trabajábamos en la misma planta. Sólo que él estaba en un puesto menor y yo había renunciado. Decidí tomarme un año sabático pero por algún motivo comencé a trabajar en otro lugar. Volví a renunciar cuando mi adicción se hizo más fuerte y no pude controlarme más. Faltaba muchas veces al trabajo por quedarme tomando en casa, y es que no quería salir de mi habitación. Hablaba con Andrés cada día, me contaba sus problemas con el alcohol. A pesar de ser un adicto fase 3 y yo uno fase 5, encontrábamos uno con el otro, ese apoyo y cariño que tanto necesitábamos. Ambos teníamos un vacío que intentábamos llenar con el líquido adictivo, pero ese vacío jamás se llenaba. Y nunca iba a hacerlo, porque lo único que llenaba al menos una parte de ese vacío era hablar con él, reírnos juntos y pasear un rato. Saber que teníamos a alguien en quien confiar, alguien que nos entienda y entenderlo también, un amigo de verdad. Un día negro e insoportable, su padre apareció de las tinieblas. Él era una persona muy negativa y ególatra. Absorbía a Andrés sólo para satisfacer su propio vacío interior. Jugaba un juego edípico y lo disfrutaba. Más cuando veía caer las lágrimas de Andrés sobre sus piernas. El problema no era su estúpido juego, si no que él se creía sano. Y alardeaba de eso siempre que nos juntábamos. ¿Qué clase de persona se hace afán de ser saludable en frente de dos personas enfermas? ¿Éticamente es eso correcto? Y si no lo es ¿Es esa persona realmente saludable? Había un fallo, una brecha que yo no podía llenar. No sabía cómo manejarlo, era su padre y lo estaba destrozando, a su propio hijo. Me enfurecía la idea de que lo manejara como una marioneta, fingiendo que lo ayudaba y así manteniéndolo cerca. Mario, el padre de Andrés, le planteaba dudas, le gritaba en su cara que estaba enfermo y luego le decía que no lo estaba. Repito ¿Qué clase de persona hace eso con un enfermo? ¿Cuál es su premio? ¿Satisfacción? Sea lo que sea, su enfermedad era más peligrosa que la de nosotros. Porque al menos sabíamos cuál era nuestra adicción, pero él… Su adicción lo carcomía por dentro y funcionaba como una máquina perfecta, “acción y reacción”. Luego una falsa sonrisa de victoria que llenaba esa inseguridad que tenía. La adicción de Mario era verlo sufrir a Andrés, o a quien fuera que él viera como “inferior”. Algo que aprendimos en el grupo de alcohólicos anónimos fue que nuestra satisfacción cuando bebemos es sólo temporal. Y que así como nos sentimos a gusto, luego nos sentiremos el doble de mal y de perdidos. Por eso mismo es una adicción, no puedes parar de consumir porque te sientes mal y quieres sentirte a gusto. Pero después, el dolor es doblemente fuerte y ahí vuelves a beber, nuevamente para sentirte a gusto. Su padre le dijo una vez que debía alejarse de mí porque yo sabía lo que él era y tenía el poder para alejarlo de él, pero también porque “éramos dos borrachos intentando dejar el alcohol pero que lo único de lo que hablábamos era de lo bueno que era beber” y mi furia despertó. Voy a decirte algo Mario. Y me dirijo directamente esta vez, como una carta personalizada. Los adictos hablan de sus problemas para superarlos no para negarlos y esconderlos haciéndonos los fuertes, porque eso es una careta, un personaje que sólo demuestra cuan débiles y patéticos son. ¿Por qué mierda, decime entonces, existen grupos de alcohólicos anónimos? ¿Para jugar a la ruleta rusa? ¡No! Es porque cuando uno habla de sus adicciones, encuentra el por qué se es adicto. Una vez que se encuentra el problema, se resuelve y ya. Y me da POR LAS PELOTAS que Ud. Señor, se crea el que tiene la respuesta para una adicción. Porque no creo que jamás su adicción haya sido tan fuerte como para susurrarle que lastime. ¿Y sabe Ud. Acaso por qué aceptamos los susurros? Porque nos dicen exactamente lo que no queremos escuchar. Nos dicen en qué nos equivocamos, nos lo gritan y la mayoría de las veces lo disfrutan. Pero Ud. Señor, no puede actuar como si fuese una adicción para Andrés. No puede hacerlo porque Ud. Es un simple y estúpido adicto encubierto. Que sólo quiere que me aleje de él para que caiga en sus garras y así Ud. pueda manejarlo como se le canten los cojones. Pero no, no le voy a dar el gusto. Porque yo estoy aquí, a su lado, para ayudarlo. Y voy a estar siempre, a diferencia suya. Nos vemos en el infierno, o en el grupo de alcohólicos anónimos, cuando choque contra la pared y se dé cuenta que no es más ni mejor que nosotras, si no un simple adicto pero con diferente sustancia.

jueves, 29 de octubre de 2015

Las nubes se disipan y el cielo puedo ver

Soy niña, soy mujer. Estoy en proceso de cambios. Me confundo y me encierro porque todo me hace daño.
 Hoy la temática no va a ser con rimas. Esta vez sí voy a lograr no rimar, esta vez lo que escribo es relato. Sangre que sale directamente de mi corazón.
 Después de esa visita me vi en un dilema, una duda que puede herir al que lo sepa. Pero con este texto espero que todo quede claro y que su corazon sane, quiero que suspiremos juntos de alivio confirmando que sí, que sobrevivimos, que nuestra amor fue más fuerte.
 Pero qué es el amor? "Amar no es querer. Amar es libertad" dijo Daniel. Dudé, dudé si lo amaba o lo quería. Puse a mi corazón bajo una lámpara muy fuerte para ver dónde estaba el amor, para ver si lo quería o si lo amaba. Pero no veía nada. No había ni amor ni cariño, era sólo un corazón.
 Me Asusté por no saber reconocer mis propios sentimientos. Me acordé de mi amiga Rocío que sufría porque su novio la había dejado "DUDAS DE QUE? DOS AÑOS Y PICO" me dijo llorando. Y es que dos años de relación y más hacen a la gente dudar? Estaba yo dudando? Dos años y pico... Recuerdo que una vez alguien me dijo que cuando se cumplían 3 meses de relación, ese tercer mes iba a ser el más complicado. Y si con los años es igual? Y si el tercer año es el que confirma todo? El que hace y rehace? El que suelda?
 Hoy pensaba en todo esto cuando me topé con un vídeo donde una pareja se preguntaba cosas. Una de las preguntas fue: por qué me amas?
 Y ahí algo empezó a acomodarse. Me pregunté a mí misma por qué lo amaba. Y estos son los motivos.
Te amo porque me complementas de una forma que nunca pensé que nadie podía complementarme.
Te amo por todo lo que vivimos juntos, desde nuestra primera conversación, nuestro primer encuentro, hasta nuestros próximos encuentros.
 Te amo por la experiencia que tuvimos juntos.
 Te amo porque sos hermoso, un ser lleno de amor que hace todo lo posible para avanzar día a día como persona.
Te amo por lo que sos, por lo que fluis.
Te amo por todos los besos que plantamos juntos uno en la boca del otro.
 Te amo por los malos momentos también, algunos tristes, algunos duros, algunos muy difíciles.
Te amo por tu apoyo, por tu amor, porque es correspondido.
Te amo y no es en vano.
Te amo porque me amas como me amas.
Y aún te amaría si así no fuera. Te amaría si nada de esto fuera. Te amaría igual. Te amaría como te amo con fuerza y con valor.
 Y lo entendí, entendí de esa libertad de la que hablaba Daniel. Y me sentí fluir y me sentí libre. Me siento amada.
 Y lloré, por los dos, por todo lo que sufrimos aunque sepamos que es para avanzar. Porque somos personas y sufrimos igual. Y entendí también que sí no te tengo en mi vida, nada sería lo mismo. Me lamenté, me arrepentí de haberte dejado esa vez, porque no quería ni quiero perderte.
 Por eso todo esto me da miedo, por eso todo esto me confunde. Porque tengo miedo de perderte y sufriría más de lo que te valoro.
 Te amo por lo que somos. Nos amo porque fluimos.

lunes, 19 de octubre de 2015

ABC poesía

A veces me siento sola y vacía
pero no sufro por eso
Aprendí a vivir la vida como la mía
sin sumarme, de más peso.
Buenas personas son pocas
y las tengo que valorar
Biblioteca de copas
que se llenan de humildad

Cuando  pienso en un día soleado
no lo veo reflejado en mi
Cambio siempre de lado
pero la tristeza sigue en mi perfil

¿Dónde escapar y esconderme?
Ya no encuentro un buen lugar.
¿Deberé exponerme
para poder descansar?

Encuentro síntomas pero no motivos
donde el hielo se derrite
Está cerca del olvido
donde mis monstruos lo permiten

Fácilmente yo me rindo
ante tanta tristeza
Fundiendo un recuerdo lindo
con el fuego de mi torpeza

Gotea mi sudor
en el suelo de cerámica
Gozando de tu amor
y tu sonrisa barbárica

Haciendo las cuentas
salgo perdiendo
Hoy camino a tientas
mientras estoy muriendo

Igual o peor que antes
ahora ya ni fé tengo
Imperio de diamantes
que me encandila por dentro

Juro por mí no rogarte
aunque me ahogue en la soledad
Justo cuando empecé a odiarte
apareciste y arruinaste mi plan

Kilómetros de vereda
estuve caminando
Kilómetros de historia
que prefiero ir olvidando

Luego no habrá más nada
sólo tu recuerdo
Latente en mi mirada
que revela que no muerdo

Mirame a los ojos
¿Qué se siente haber fallado?
Me miro y me enojo
Por haberme enamorado

No dudes de mis palabras
cuando te alejes de mi
Nunca dejé de pensarlas
“Oh Dios, que ciega fui”

Olvido que me amas
y todo se vuelve azul
Oye bien mis pisadas
porque debajo estás tú.

Pero no encuentro razones
para odiarte porque sí
Piso en falso en ocasiones
por no pensar en mí.

Que difícil esta vida
la que me tocó vivir
¿Quién es la princesa perdida?
¿Estará todavía aquí?

Río mucho ante la gente
así no reconocen mis heridas
¿Realmente soy demente
por no encontrar la salida?

Soy un monstruo de lengua filosa
que te puede destruir
Soy un grito, también soy prosa
pero más soy mi sentir

Todavía sola me encuentro
aquí con mis palabras
Tanta gente que anda lento
y yo sin alcanzarlas

Una historia que contarte
pero no te la quiero decir
Un acertijo errante
que ahora tiene que partir

Vuela lejos amigo mío
tienes que ir con la montaña
Ve lento, así no te olvido
hoy mis ojitos se empañan