La comida tiene el mismo gusto que siempre.
Las horas pasan, se pierden.
Estoy en modo automático.
Siempre las mismas cuestiones, los mismos reclamos, la misma basura. SIEMPRE.
Hay que pasar página.
Antes de empalagarme. Antes de intoxicarme.
viernes, 16 de febrero de 2018
domingo, 26 de noviembre de 2017
No creo que lo entiendas
Fuimos magia. Tocábamos el cielo con las manos, con el alma. Me elevaste hasta lo más alto del universo y floté sobre todo los problemas, ajena a ellos. Lo hicimos, juntos.
Somos de vez en cuando esa esperanza, latente, creyendo que nos hacemos bien. Que nos amamos, que nada es tan malo y que el tiempo en realidad se detiene ante nosotros.
Que en un suspiro tuyo sobre mis labios está ese deseo de nunca querer que me vaya. De que un parpadeo me acaricies el alma. Y que en una caricia sanes hasta mi más profundas heridas.
Fuiste un símbolo de riqueza, de prosperidad y de alegría.
Pero todo se perdió. Se desvaneció ante mí como aquellos fantasmas que me persiguen.
Mis cicatrices me arden cuando te pienso o te siento. Y mi pecho lleva un corte profundo, estoy rota.
Estuve en vela por vos muchos segundos, irónico, estuve apostando en vos muchos meses.
Y suelo actuar como que no me importa. Como si nada me estuviera pasando, como de costumbre. Pero llevo mis heridas a flor de piel y se nota. Si prestas atención se nota. Y me siento tan vulnerable.
Insistís en que estemos juntos. Insistís y me marcas cada vez más.
Porque lo fuimos todo. Y lo tiraste a la basura. Y yo lo junté y me lo quedé, y lo cuido, como te dije como un tesoro.
Insistís en algo que vos mismo rompiste. Insistís en tenerme cuando lo tenías todo y me destrozaste. Y me humillaste miles de veces.
Me fui, me fui porque sabía que por más cambios que hubieran no era algo que estaba a tu alcance. Me fui para no morir y marchitarme a tu lado.
Me fui y no me arrepiento. Porque como se daban las cosas, ya me habías soltado.
Ese paralelismo me mata. Me siento degollada.
Y días como hoy me hubiera gustado que nada cambiara. Días como hoy me hubiera gustado que supieras amar. Valorar y ver.
Que entendieras de matices y dimensiones. De códigos y de arte.
Supongo que los sueños no están hechos para nosotros.
Supongo que los sueños son sólo para gente con plata. O con el alma sana.
Somos de vez en cuando esa esperanza, latente, creyendo que nos hacemos bien. Que nos amamos, que nada es tan malo y que el tiempo en realidad se detiene ante nosotros.
Que en un suspiro tuyo sobre mis labios está ese deseo de nunca querer que me vaya. De que un parpadeo me acaricies el alma. Y que en una caricia sanes hasta mi más profundas heridas.
Fuiste un símbolo de riqueza, de prosperidad y de alegría.
Pero todo se perdió. Se desvaneció ante mí como aquellos fantasmas que me persiguen.
Mis cicatrices me arden cuando te pienso o te siento. Y mi pecho lleva un corte profundo, estoy rota.
Estuve en vela por vos muchos segundos, irónico, estuve apostando en vos muchos meses.
Y suelo actuar como que no me importa. Como si nada me estuviera pasando, como de costumbre. Pero llevo mis heridas a flor de piel y se nota. Si prestas atención se nota. Y me siento tan vulnerable.
Insistís en que estemos juntos. Insistís y me marcas cada vez más.
Porque lo fuimos todo. Y lo tiraste a la basura. Y yo lo junté y me lo quedé, y lo cuido, como te dije como un tesoro.
Insistís en algo que vos mismo rompiste. Insistís en tenerme cuando lo tenías todo y me destrozaste. Y me humillaste miles de veces.
Me fui, me fui porque sabía que por más cambios que hubieran no era algo que estaba a tu alcance. Me fui para no morir y marchitarme a tu lado.
Me fui y no me arrepiento. Porque como se daban las cosas, ya me habías soltado.
Ese paralelismo me mata. Me siento degollada.
Y días como hoy me hubiera gustado que nada cambiara. Días como hoy me hubiera gustado que supieras amar. Valorar y ver.
Que entendieras de matices y dimensiones. De códigos y de arte.
Supongo que los sueños no están hechos para nosotros.
Supongo que los sueños son sólo para gente con plata. O con el alma sana.
lunes, 20 de noviembre de 2017
Tóxico
Yo fui una promesa hecha, en el momento justo de auge.
Me hiciste una mejor persona para después matarme.
Y no puedo evitarlo, es en vano tu amor.
¿Qué te costaba tratarme como algo que no sea mierda? Cuando me tenías en tus manos.
¿Qué te costaba sólo amarme por lo que yo era? Si no quería otra cosa, que despertar y verte a mi lado.
Me hiciste sentir que no era nada, para encargarte de salvarme después.
Me presionaste, me presionaste hasta romperme.
Pero ahora, soy una nueva persona, ahora soy una mejor persona.
Fui hecha por mí para perder todas las batallas con el fracaso. Y aprender.
Y aprender a amarme otra vez.
Yo fui una promesa en tu boca, una promesa de amor. Que no se concretó.
¿Cómo me podías decir que crea en vos? ¿A qué ojos miro ahora si quiero creer en el amor?
Porque tus ojos ya no brillan como antes. Porque no me reflejan como antes. Y no quiero verme ahí.
Oh niña pequeña. Pusiste en hechos tus cuentos de fantasía. Y esos cuentos rotos te mutilaron.
Ahora sos un pájaro herido, que no para. Nunca te detengas. En esas ramas, en esos árboles.
¿Qué preferís que haga? Que te haga perderte o perderme a mí.
¿Qué arriesgarías por tu amor? Que me juraste con un pedazo de tu alma.
No quiero jugar juegos de azar. 50 y 50 parece un juego, de los que les gusta perder.
No quiero un amor salvaje, ni tampoco alguien que me cambie.
Quiero reencontrarme. Quiero salvarme. Antes de que me consumas.
Me hiciste una mejor persona para después matarme.
Y no puedo evitarlo, es en vano tu amor.
¿Qué te costaba tratarme como algo que no sea mierda? Cuando me tenías en tus manos.
¿Qué te costaba sólo amarme por lo que yo era? Si no quería otra cosa, que despertar y verte a mi lado.
Me hiciste sentir que no era nada, para encargarte de salvarme después.
Me presionaste, me presionaste hasta romperme.
Pero ahora, soy una nueva persona, ahora soy una mejor persona.
Fui hecha por mí para perder todas las batallas con el fracaso. Y aprender.
Y aprender a amarme otra vez.
Yo fui una promesa en tu boca, una promesa de amor. Que no se concretó.
¿Cómo me podías decir que crea en vos? ¿A qué ojos miro ahora si quiero creer en el amor?
Porque tus ojos ya no brillan como antes. Porque no me reflejan como antes. Y no quiero verme ahí.
Oh niña pequeña. Pusiste en hechos tus cuentos de fantasía. Y esos cuentos rotos te mutilaron.
Ahora sos un pájaro herido, que no para. Nunca te detengas. En esas ramas, en esos árboles.
¿Qué preferís que haga? Que te haga perderte o perderme a mí.
¿Qué arriesgarías por tu amor? Que me juraste con un pedazo de tu alma.
No quiero jugar juegos de azar. 50 y 50 parece un juego, de los que les gusta perder.
No quiero un amor salvaje, ni tampoco alguien que me cambie.
Quiero reencontrarme. Quiero salvarme. Antes de que me consumas.
jueves, 18 de mayo de 2017
Caos, crisis
Volví al ruedo. Y con eso, me choqué con la pared, como tantas veces había pasado. Es que nunca aprendo, es que nunca me rindo. No importa. ¿Qué más da? Si tantas veces me caí y me levanté. Esta no es la primera ni la última vez. En estos años sufrí un proceso de descomposición. Perdí amigos, amores y partes de mí que quería. Me encontré con otros modos de operar y de tratar con la gente. Una manera grotesca y agresiva, lo peor de todo es que funciona a la perfección, al menos momentáneamente y en presencia de uno.
Hay bastantes cosas que necesito nombrar, como puntos de dirección en este texto. Muchos de ellos componen, un cuadro conceptual de mi vida en general, como siempre digo, sean bienvenidos (si es que hay alguien ahí) y disfruten de la lectura.
Este año empezó bastante raro, con un trabajo, mi primer trabajo en blanco en realidad. El cual me causó bastante desganó para con la vida. ¡Ja! Puede verse ridículo e inclusive un tanto infantil. Pero así fue, me quitó salud, paciencia y mis ganas de ser una buena persona. Lo cual es malo. Malísimo. Pero bueno, sirvió de impulso para tomar una posición completamente egoísta y decidí anotarme en todas las malditas materias que podía, del segundo año del profesorado que estoy haciendo. Hoy en día me preguntan mis conocidos ¿Cómo te está yendo en el profesorado? Y la mejor respuesta sería "Asquerosamente patético" pero casi siempre toma ventaja la palabra "Bien"y logra salir antes de mi boca. Supongo que está bien, la gente no quiere saber realmente cómo nos va. Sólo quiere pasar el momento, que para ellos es incómodo y luego seguir con sus vidas. He notado a lo largo del tiempo es que la gente sufre más el individualismo que estar en grupo. Pero al momento de estar en grupo se convierten en monstruos retorciéndose con millones de emociones, puede leerse cada una de ellas en sus miradas o sus facciones. Son bastantes claros para expresar involuntariamente con el cuerpo, pero con la boca sinceramente apestan. Yo no soy la excepción. Pero amo el silencio, y poder estar con una persona y disfrutar del silencio es lo más lindo que existe. Donde ambas partes saben bien que no están obligados a rellenar ese vacío. Como sea, la única persona con la que podía hacer eso, se volvió una completa estúpida y sinceramente, ya no importa. Dolió, la alejé y me curé. Fin de la historia. Ahora la única persona que disfruta el silencio en mi círculo social, soy yo. Pero ¡qué más da! Por esto mismo amo la pintura. Y ya que la menciono, voy a incluirla en el siguiente punto.
La pintura me movía el cuerpo como instantáneamente. El preparar todo para ponerme a pintar era un ritual sagrado y que respetaba con todo el alma y el corazón. Ya que con cada movimiento podía escucharse más y más fuerte mis latidos. Indicador de que iba a realizar la pintura más hermosa de mi vida. Y así fui procesando. Hasta que me empezaron a obligar a pintar. Pintar con pasión no se parce en nada a pintar por obligación. Así que fui mezclando esas formas de pintar, confundiéndome. Y hoy pintar, para mí es toda una obligación. Me encuentro desganada frente a un lienzo, con un pincel en la mano. Con la paleta llena de pintura. Y mi cabeza vacía. Y mi corazón seco. Sin pasiones que pintar, sin sueños que fluyen de mi pincel. Y esta condición de bloqueo, es una basura. La direccionalidad de mi vida se basaba en la pintura, hoy es caca de perro.
Este es el motivo real de mis enfermedades, de mi desgano. Por eso casi me quedo libre en todas las materias de mi profesorado. Y si sigo así, voy a encontrarme con mi vieja amiga la pared.
Entonces me pongo en plan de : "Hey, no pienses así. Tu vida no la pueden determinar los demás" Pero dejame decirte, maldita consciencia. Que lo irracional de tus palabras te vuelven la antagonista de tu definición. Sea como sea, mire donde mire. Cada actividad, depende de otro. Porque... ¡¡CHARÁN!! Vivimos en sociedad (Lo sé, lo sé... Aplaudan esta asquerosidad)
"Bien... Entonces enfocate en hacer la tuya y cuidarte a vos misma" Bad idea bro... Or sister... O lo que seas (Se supone que la consciencia es un término abstracto y asexuado... ¿o no?) Otra de mis grandes pasiones. Que movían a mi cuerpo como si fuese automático. Como si mi único objetivo en la vida sea nacer para hacer eso y que mi cuerpo lo reconozca inmediatamente. Las artes marciales. PERO (Siempre hay un pero. ¡Porque la vida no podía ser fácil! ¿Cierto?) como es tan divertida la burocracia. Se superponen los horarios escuela-entrenamiento ¡Bravo sistema organizativo para adultos! Realmente. Oles a mierda podrida.
Bien, intentemos ser positivos con algo. Donde la burocracia no puede llegar, donde el sistema educativo Argentino no puede poner su huella, o simplemente no puede influencia. ¡Hábitos alimenticios para sentirnos mejor! ¡Yay! ¡Ops! No me dí cuenta... Estoy hablando de los míos. O debería decir... ¿Los nuestros? Entre mi familia, mi novio y mi estupidez. La organización de un menú saludable se vuelve imposible. Que si desayuno esto porque él viene temprano. Que si almuerzo tal cosa porque sobró anoche. Que si meriendo esto porque estoy muy cansada como para hacer algo más. Que si ceno lo que haya porque cocina mamá... ¡Bravo Eliana! ¡Lo hiciste de nuevo! Y si pensabamos que no tenía impacto alguno en la vida de una persona... Estamos muy equivocados. Sin una buena alimentación, nuestro organismo está cansado. Bajan las defensas, aumentamos de peso, lo cual nos deja el autoestima por el piso y la salud ni hablar. Salud emocional, psíquica y física por el piso. Nos convertimos en parásitos y en personas tóxicas, llenas de envidia, cansancio, odio y desgano de la vida. (Like me right now) Esto tiene un gran impacto en nuestra vida, nuestro trabajo, nuestros estudios, nuesta mente. Así que basicamente. Nos estamos arruinando la vida :) ¿Y todo por qué? Porque simplemente no tomamos las riendas de nuestra vida. ¿Qué tal eso?
Pero bien. Ya estoy harta. De quejas, de pasar por mierda tras mierda y convertirme en una especie de berenjenas al escabeche en mal estado. Y de la crisis, sale el aprendizaje. Y del aprendizaje se crece. Así que... Dentro de un mes aproximadamente. Voy a realizar bastantes cambios. De actitudes, de rutinas y sobre todo de situaciones.
Veremos qué pasa... Iré documentando todo con Dailys. Pero en mi cuenta de instagram escondida, va a estar en privado, ya que la documentación es sólo para mí. Pero me da pereza que esté en una nube jaja ¡Vamos a ello!
Hay bastantes cosas que necesito nombrar, como puntos de dirección en este texto. Muchos de ellos componen, un cuadro conceptual de mi vida en general, como siempre digo, sean bienvenidos (si es que hay alguien ahí) y disfruten de la lectura.
Este año empezó bastante raro, con un trabajo, mi primer trabajo en blanco en realidad. El cual me causó bastante desganó para con la vida. ¡Ja! Puede verse ridículo e inclusive un tanto infantil. Pero así fue, me quitó salud, paciencia y mis ganas de ser una buena persona. Lo cual es malo. Malísimo. Pero bueno, sirvió de impulso para tomar una posición completamente egoísta y decidí anotarme en todas las malditas materias que podía, del segundo año del profesorado que estoy haciendo. Hoy en día me preguntan mis conocidos ¿Cómo te está yendo en el profesorado? Y la mejor respuesta sería "Asquerosamente patético" pero casi siempre toma ventaja la palabra "Bien"y logra salir antes de mi boca. Supongo que está bien, la gente no quiere saber realmente cómo nos va. Sólo quiere pasar el momento, que para ellos es incómodo y luego seguir con sus vidas. He notado a lo largo del tiempo es que la gente sufre más el individualismo que estar en grupo. Pero al momento de estar en grupo se convierten en monstruos retorciéndose con millones de emociones, puede leerse cada una de ellas en sus miradas o sus facciones. Son bastantes claros para expresar involuntariamente con el cuerpo, pero con la boca sinceramente apestan. Yo no soy la excepción. Pero amo el silencio, y poder estar con una persona y disfrutar del silencio es lo más lindo que existe. Donde ambas partes saben bien que no están obligados a rellenar ese vacío. Como sea, la única persona con la que podía hacer eso, se volvió una completa estúpida y sinceramente, ya no importa. Dolió, la alejé y me curé. Fin de la historia. Ahora la única persona que disfruta el silencio en mi círculo social, soy yo. Pero ¡qué más da! Por esto mismo amo la pintura. Y ya que la menciono, voy a incluirla en el siguiente punto.
La pintura me movía el cuerpo como instantáneamente. El preparar todo para ponerme a pintar era un ritual sagrado y que respetaba con todo el alma y el corazón. Ya que con cada movimiento podía escucharse más y más fuerte mis latidos. Indicador de que iba a realizar la pintura más hermosa de mi vida. Y así fui procesando. Hasta que me empezaron a obligar a pintar. Pintar con pasión no se parce en nada a pintar por obligación. Así que fui mezclando esas formas de pintar, confundiéndome. Y hoy pintar, para mí es toda una obligación. Me encuentro desganada frente a un lienzo, con un pincel en la mano. Con la paleta llena de pintura. Y mi cabeza vacía. Y mi corazón seco. Sin pasiones que pintar, sin sueños que fluyen de mi pincel. Y esta condición de bloqueo, es una basura. La direccionalidad de mi vida se basaba en la pintura, hoy es caca de perro.
Este es el motivo real de mis enfermedades, de mi desgano. Por eso casi me quedo libre en todas las materias de mi profesorado. Y si sigo así, voy a encontrarme con mi vieja amiga la pared.
Entonces me pongo en plan de : "Hey, no pienses así. Tu vida no la pueden determinar los demás" Pero dejame decirte, maldita consciencia. Que lo irracional de tus palabras te vuelven la antagonista de tu definición. Sea como sea, mire donde mire. Cada actividad, depende de otro. Porque... ¡¡CHARÁN!! Vivimos en sociedad (Lo sé, lo sé... Aplaudan esta asquerosidad)
"Bien... Entonces enfocate en hacer la tuya y cuidarte a vos misma" Bad idea bro... Or sister... O lo que seas (Se supone que la consciencia es un término abstracto y asexuado... ¿o no?) Otra de mis grandes pasiones. Que movían a mi cuerpo como si fuese automático. Como si mi único objetivo en la vida sea nacer para hacer eso y que mi cuerpo lo reconozca inmediatamente. Las artes marciales. PERO (Siempre hay un pero. ¡Porque la vida no podía ser fácil! ¿Cierto?) como es tan divertida la burocracia. Se superponen los horarios escuela-entrenamiento ¡Bravo sistema organizativo para adultos! Realmente. Oles a mierda podrida.
Bien, intentemos ser positivos con algo. Donde la burocracia no puede llegar, donde el sistema educativo Argentino no puede poner su huella, o simplemente no puede influencia. ¡Hábitos alimenticios para sentirnos mejor! ¡Yay! ¡Ops! No me dí cuenta... Estoy hablando de los míos. O debería decir... ¿Los nuestros? Entre mi familia, mi novio y mi estupidez. La organización de un menú saludable se vuelve imposible. Que si desayuno esto porque él viene temprano. Que si almuerzo tal cosa porque sobró anoche. Que si meriendo esto porque estoy muy cansada como para hacer algo más. Que si ceno lo que haya porque cocina mamá... ¡Bravo Eliana! ¡Lo hiciste de nuevo! Y si pensabamos que no tenía impacto alguno en la vida de una persona... Estamos muy equivocados. Sin una buena alimentación, nuestro organismo está cansado. Bajan las defensas, aumentamos de peso, lo cual nos deja el autoestima por el piso y la salud ni hablar. Salud emocional, psíquica y física por el piso. Nos convertimos en parásitos y en personas tóxicas, llenas de envidia, cansancio, odio y desgano de la vida. (Like me right now) Esto tiene un gran impacto en nuestra vida, nuestro trabajo, nuestros estudios, nuesta mente. Así que basicamente. Nos estamos arruinando la vida :) ¿Y todo por qué? Porque simplemente no tomamos las riendas de nuestra vida. ¿Qué tal eso?
Pero bien. Ya estoy harta. De quejas, de pasar por mierda tras mierda y convertirme en una especie de berenjenas al escabeche en mal estado. Y de la crisis, sale el aprendizaje. Y del aprendizaje se crece. Así que... Dentro de un mes aproximadamente. Voy a realizar bastantes cambios. De actitudes, de rutinas y sobre todo de situaciones.
Veremos qué pasa... Iré documentando todo con Dailys. Pero en mi cuenta de instagram escondida, va a estar en privado, ya que la documentación es sólo para mí. Pero me da pereza que esté en una nube jaja ¡Vamos a ello!
miércoles, 18 de enero de 2017
Blackbird fly
Hola a mis lectores. Les advierto que quizá esta sea m última entrada. No sé realmente si uds existen o existieron en algún momento. Monkey see monkey do se convirtió en una especie de diario o crónicas de mi vida, me ayudó en mis peores momentos. Me pude expresar. Encontré acá, el lugar que no me dieron o que no supe buscar allá, en la realidad, en la cotidianeidad de mi vida. Saben... Yo siempre estuve ahí. Y sinceramente me cansé de que me escupan la cara. Yo estaba y siempre estuve, jamás lo valoraron. Esa desvalorización me hizo mierda. Día a día me desvalorizaban y día a día me enfermaba. Hoy mi estrés no ha disminuído y por más que escriba, pinte, cante, baile o por más sexo que tenga no se quita. Es una especie de estrés crónico. Que se desarrolló en un hipotiroidismo. La traducción a esto es: aguantar tantos años con un nudo en la garganta sin querer llorar por parecer débil, soportar que me dijeran cosas que nunca deseé escuchar y tener que callarme por una sumisión disfrazada de respeto.
¿Realmente creen todavía que pueden decirme qué hacer? Cuando tenía 10 años juré que a los 18 me mudaría. Hoy con 20, esto no se ha cumplido a mi pesar. Realmente a mi pesar porque quedarme me costó y no sólo la salud física, la emocional y la mental también. Este 2017 mi meta va a ser esa. Me voy a mudar. Y no me importa si tengo que hacer 1 materia por año en el profesorado para estabilizarme económicamente. Necesito volar. Ya mismo.
Soy el pájaro negro.
Soy el pájaro negro.
lunes, 11 de julio de 2016
El pez urbano
Yo era feliz y tranquila, como una caperucita boba. Aquella que no temía salir al bosque, aún sabiendo que encontraría más de una alimaña.
Encuentro el pasado muy cerca, tocandome el corazón. Pinchandome como sea. Con una remera que dice que el fin justifica los medios. Y por cierto, los medios que usan, son los peores.
Uno a uno van cayendo por su propio peso, uno a uno. Y dudo de los demás. ¿Me estarán mintiendo? ¿Algún día me decepcionarán?
Amigos... Antes no me involucraba tanto, pero metí mis pies en el barro. Y me hundí. Y me gustó. Hasta que quise salir, pero no pude.
El héroe se volvió villano y la vida se volvió un poquito más gris. Algo se rompió. Algo me falta y no sé dónde encontrarlo. Algo me falta y me quita las ganas de seguir luchando.
Todo esto lo provoqué yo, me gustan los derrumbes. Pero este derrumbe me estancó y me pesa. Me pesa en los ovarios y se me hace un nudo en la garganta.
Cargo con esta mochila desde hace tanto y no quiero meterte en esta mierda, y no lo voy a hacer.
Prometí quererte para siempre, y era cierto, no había dudas en mi mente. Si el destino quiso algo diferente, perdón. Hoy me entero de tantas cosas que me duelen, que me hacen ruido. Me tambaleo y no puedo pensar. Me tambaleo y me caigo y se cae mi corazón conmigo. No puedo respirar.
Soy el blanco del mundo y vienen a atacarme, vienen en grupos porque no pueden pararme. Soy una máquina, rompo la tierra mientras camino. Arraso cual tornado. Te corres o te corro. ¿Me cederías el paso o serías obstáculo? Avanzo, avanzo y avanzo. Siempre al frente, con el viento a favor.
Hoy me falta algo y sigo, porque ese algo me pertenece y soy yo. Hoy me falto a mi misma y sigo con el autoflagelo. Nene, estoy a nada de la depresión. Y me caigo y a nadie le importa.
Camino sobre vidrios rotos y voy descalza. Pero no importa, podría saltar si quisiera.
Me dejé usar, me dejé y me vestí con mis mejores ropas para el momento. Y siempre hay alguien para comerte cuando te ofreces en bandeja. Siempre hay un parástio dispuesto a hacer este trabajo para vos. Y siempre la frutilla puede volverse ácida.
Y el pez puede escaparse de entre tus manos. El pez soy yo.
Encuentro el pasado muy cerca, tocandome el corazón. Pinchandome como sea. Con una remera que dice que el fin justifica los medios. Y por cierto, los medios que usan, son los peores.
Uno a uno van cayendo por su propio peso, uno a uno. Y dudo de los demás. ¿Me estarán mintiendo? ¿Algún día me decepcionarán?
Amigos... Antes no me involucraba tanto, pero metí mis pies en el barro. Y me hundí. Y me gustó. Hasta que quise salir, pero no pude.
El héroe se volvió villano y la vida se volvió un poquito más gris. Algo se rompió. Algo me falta y no sé dónde encontrarlo. Algo me falta y me quita las ganas de seguir luchando.
Todo esto lo provoqué yo, me gustan los derrumbes. Pero este derrumbe me estancó y me pesa. Me pesa en los ovarios y se me hace un nudo en la garganta.
Cargo con esta mochila desde hace tanto y no quiero meterte en esta mierda, y no lo voy a hacer.
Prometí quererte para siempre, y era cierto, no había dudas en mi mente. Si el destino quiso algo diferente, perdón. Hoy me entero de tantas cosas que me duelen, que me hacen ruido. Me tambaleo y no puedo pensar. Me tambaleo y me caigo y se cae mi corazón conmigo. No puedo respirar.
Soy el blanco del mundo y vienen a atacarme, vienen en grupos porque no pueden pararme. Soy una máquina, rompo la tierra mientras camino. Arraso cual tornado. Te corres o te corro. ¿Me cederías el paso o serías obstáculo? Avanzo, avanzo y avanzo. Siempre al frente, con el viento a favor.
Hoy me falta algo y sigo, porque ese algo me pertenece y soy yo. Hoy me falto a mi misma y sigo con el autoflagelo. Nene, estoy a nada de la depresión. Y me caigo y a nadie le importa.
Camino sobre vidrios rotos y voy descalza. Pero no importa, podría saltar si quisiera.
Me dejé usar, me dejé y me vestí con mis mejores ropas para el momento. Y siempre hay alguien para comerte cuando te ofreces en bandeja. Siempre hay un parástio dispuesto a hacer este trabajo para vos. Y siempre la frutilla puede volverse ácida.
Y el pez puede escaparse de entre tus manos. El pez soy yo.
jueves, 3 de diciembre de 2015
Alcohólicos anónimos
Nos habían dicho que sería nuestra última sesión en el grupo de alcohólicos anónimos. Éramos los únicos hombres en el grupo y disfrutábamos mucho esa exclusividad, se nos daban muchas cosas. Nos conocimos en una pelea del barrio, nos tocó enfrentarnos en aquella ocasión. Si bien ambos sabíamos pelear bastante, teníamos diferentes modos de lucha. Pero nos unía la fuerza y la ferocidad con la que atacábamos.
Nunca había peleado con alguien así, estaba embriagado y no por el alcohol que recorría mis venas, si no por la ira y la sed de sangre. Pero ninguno ganó. Bajamos los brazos antes de lastimarnos con gravedad, aunque sufrimos muchos daños.
Pasó el tiempo y la vida nos volvió a unir. Con la misma fuerza que nos caracterizaba luchábamos por deshacernos de nuestras adicciones. Ambos trabajábamos en la misma planta. Sólo que él estaba en un puesto menor y yo había renunciado. Decidí tomarme un año sabático pero por algún motivo comencé a trabajar en otro lugar. Volví a renunciar cuando mi adicción se hizo más fuerte y no pude controlarme más. Faltaba muchas veces al trabajo por quedarme tomando en casa, y es que no quería salir de mi habitación.
Hablaba con Andrés cada día, me contaba sus problemas con el alcohol. A pesar de ser un adicto fase 3 y yo uno fase 5, encontrábamos uno con el otro, ese apoyo y cariño que tanto necesitábamos. Ambos teníamos un vacío que intentábamos llenar con el líquido adictivo, pero ese vacío jamás se llenaba. Y nunca iba a hacerlo, porque lo único que llenaba al menos una parte de ese vacío era hablar con él, reírnos juntos y pasear un rato. Saber que teníamos a alguien en quien confiar, alguien que nos entienda y entenderlo también, un amigo de verdad.
Un día negro e insoportable, su padre apareció de las tinieblas. Él era una persona muy negativa y ególatra. Absorbía a Andrés sólo para satisfacer su propio vacío interior. Jugaba un juego edípico y lo disfrutaba. Más cuando veía caer las lágrimas de Andrés sobre sus piernas. El problema no era su estúpido juego, si no que él se creía sano. Y alardeaba de eso siempre que nos juntábamos. ¿Qué clase de persona se hace afán de ser saludable en frente de dos personas enfermas? ¿Éticamente es eso correcto? Y si no lo es ¿Es esa persona realmente saludable? Había un fallo, una brecha que yo no podía llenar. No sabía cómo manejarlo, era su padre y lo estaba destrozando, a su propio hijo.
Me enfurecía la idea de que lo manejara como una marioneta, fingiendo que lo ayudaba y así manteniéndolo cerca. Mario, el padre de Andrés, le planteaba dudas, le gritaba en su cara que estaba enfermo y luego le decía que no lo estaba. Repito ¿Qué clase de persona hace eso con un enfermo? ¿Cuál es su premio? ¿Satisfacción? Sea lo que sea, su enfermedad era más peligrosa que la de nosotros. Porque al menos sabíamos cuál era nuestra adicción, pero él… Su adicción lo carcomía por dentro y funcionaba como una máquina perfecta, “acción y reacción”. Luego una falsa sonrisa de victoria que llenaba esa inseguridad que tenía. La adicción de Mario era verlo sufrir a Andrés, o a quien fuera que él viera como “inferior”.
Algo que aprendimos en el grupo de alcohólicos anónimos fue que nuestra satisfacción cuando bebemos es sólo temporal. Y que así como nos sentimos a gusto, luego nos sentiremos el doble de mal y de perdidos. Por eso mismo es una adicción, no puedes parar de consumir porque te sientes mal y quieres sentirte a gusto. Pero después, el dolor es doblemente fuerte y ahí vuelves a beber, nuevamente para sentirte a gusto.
Su padre le dijo una vez que debía alejarse de mí porque yo sabía lo que él era y tenía el poder para alejarlo de él, pero también porque “éramos dos borrachos intentando dejar el alcohol pero que lo único de lo que hablábamos era de lo bueno que era beber” y mi furia despertó.
Voy a decirte algo Mario. Y me dirijo directamente esta vez, como una carta personalizada. Los adictos hablan de sus problemas para superarlos no para negarlos y esconderlos haciéndonos los fuertes, porque eso es una careta, un personaje que sólo demuestra cuan débiles y patéticos son. ¿Por qué mierda, decime entonces, existen grupos de alcohólicos anónimos? ¿Para jugar a la ruleta rusa? ¡No! Es porque cuando uno habla de sus adicciones, encuentra el por qué se es adicto. Una vez que se encuentra el problema, se resuelve y ya. Y me da POR LAS PELOTAS que Ud. Señor, se crea el que tiene la respuesta para una adicción. Porque no creo que jamás su adicción haya sido tan fuerte como para susurrarle que lastime. ¿Y sabe Ud. Acaso por qué aceptamos los susurros? Porque nos dicen exactamente lo que no queremos escuchar. Nos dicen en qué nos equivocamos, nos lo gritan y la mayoría de las veces lo disfrutan. Pero Ud. Señor, no puede actuar como si fuese una adicción para Andrés. No puede hacerlo porque Ud. Es un simple y estúpido adicto encubierto. Que sólo quiere que me aleje de él para que caiga en sus garras y así Ud. pueda manejarlo como se le canten los cojones. Pero no, no le voy a dar el gusto. Porque yo estoy aquí, a su lado, para ayudarlo. Y voy a estar siempre, a diferencia suya. Nos vemos en el infierno, o en el grupo de alcohólicos anónimos, cuando choque contra la pared y se dé cuenta que no es más ni mejor que nosotras, si no un simple adicto pero con diferente sustancia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)