miércoles, 10 de octubre de 2012

Época de cambios.

Si, época de cambios. Quiero, puedo y lo voy a hacer.
Cambiar no es fácil mucho menos rápido pero de todas formas estoy dispuesta a cambiar.
Empiezo...Empiezo... Empiezo!

domingo, 7 de octubre de 2012

La hija de puta.

Si, decíme que soy una hija de puta.
Decíme que soy una mierda, una basura, un asco.
Decílo, que vas a estar diciendo la verdad.

Todo por un juego, por un maldito juego.
La única cosa que quiero en la vida es hacerte feliz
pero hago lo contrario. Cada día te abro una herida nueva,y eso no puedo soportarlo. No puedo perdonármelo.

Me desarmé, como la rosa que me diste ayer. Caen mis lágrimas como los pétalos, que el único apoyo que encuentran es el agua, la cual podría ser mis lágrimas, juntas.

Me doy asco, soy mugre.

Soy la hija de puta.

Perdón por traerte solo dolor y lágrimas, perdón aunque solo eso voy a traer siempre, porque de eso vengo.
Y en eso moriré.

Solo te pido, esas dos palabras. Solo eso quiero escuchar.
Pero cuando las digas, no quiero dolor en tus ojos.

Solo me doy asco cuando lo lastimo a él, porque lo único que me importa es él.
Yo no quiero a otra persona, yo no quiero que alguien más me diga hermosa o princesa.

Yo te amo a vos, aunque la paradoja sea que solo te traiga dolor.

viernes, 5 de octubre de 2012

Los cambios y el amor.


Es complejo decir con palabras la cantidad de amor que siento por Mario. Es realmente insoportable tratar de decir con palabras lo que no se le asemeja ni un poco. Es muchísimo más que la palabra universo, mayor que la palabra monumental. Se aleja bastante de la palabra infinito.
  
Es como caer al vacío, cuando estás en el borde del abismo sentís como todo se va al carajo… Sube, muy alto tan alto que asusta. Pero después caes, y mientras caes te envuelve una emoción de locura mezclada con fascinación, es poder y peligro, es levedad y pánico, libertad y revolución, el tiempo deja de existir pero uno no deja de caer. Mágicamente te parece nunca llegar al piso, pero tarde o temprano ese estado de drogadicción desaparece de un golpazo tremendo y ahí es cuando se ve que tipo de persona sos.
Particularmente soy muy recia en estas cosas, no me gusta la cursilería, no me gusta el rosa, ni los corazoncitos, ni los bombones en cajas rosas con moños, ni osos de peluche, ni globos, ni cartas, ni ninguna de esas cosas melosas.

Sin embargo, estando enamorada puedo decir que las amo, bueno… Exagero. No las amo, algunas de esas aún me parecen desagradables, pero las cartas por ejemplo son algo que disfruto hacer. Los peluches me encantan y los globos me hacen feliz. Pero eso no cambió porque yo esté enamorada… ¿O sí?

No, creo que no. Yo en realidad cambié mi estado de ánimo y algunas cosas, pero nunca dejé de ser quien era. Nadie puede cambiarme, ni estando enamorada, como triste, como súper feliz. Nadie tiene ese poder, excepto yo.

Si yo me dejo cambiar, ahí es otro tema aparte.
 Mario jamás me cambió, porque yo no lo permití. ¡Ojo! No estoy diciendo que Mario haya querido cambiarme, no, no y no. Para nada.

Desde que Mario me enamoró, no sé como habrá hecho… Pero desde que sucedió me volví más sensible, también más histérica, celosa, mandona, caprichosa, estúpida y sí, lo admito. Aunque no significa que esté orgullosa de ello, lo de histérica me parece repugnante, lo de celosa nos hace mal a los dos, lo de mandona me parece grotesco, lo de caprichosa me da asco, lo de estúpida me da un auto-desprecio que no sé como describir. No, no me gusta ser así de psicópata revisarle el perfil de la red social cada 3 segundos, ver todas sus fotos, si alguien le pregunta algo en el muro ir y averiguar quién es, dónde vive, cómo es, qué quiere. Soy muy obsesiva y posesiva.
Pero… ¿Cómo dejar de ser así? ¿Cómo? Si alguno de ustedes lo sabe, realmente díganme porque yo no sé cómo.

martes, 2 de octubre de 2012

Malas intenciones.

Y lo vi ahí, ofreciéndome una media sonrisa y en sus ojos malicia. Pura malicia y ganas de analizar mis reacciones frente a lo que le pueda llegar a decir o hacer. Lo ví, con asco.
 No sé si se dio cuenta, pero siguió con la misma mirada y la misma sonrisa repitiendo una y otra vez que era lo que quería, era molestar, limitarme y ver mi reacción.
 Tranquilamente le contesté y por primera vez, sin chistar. Permití que me limitara.
Así que ahora me voy, a la auto-destrucción otra vez.

Autodestrucción.

Uno está cada vez más solo, hasta que se encuentra con su propia conciencia que le dicta el volver a hablar con gente distinta, con otras personas. Conciencia... soledad, tristeza y después vienen los cambios.
 ¿Cosas que nos auto-consuelan o nos auto-destruyen?

Yo creo que nos auto-destruyen, es una manía que tenemos Bah! al menos yo, de siempre hacerme daño. Pero es un ciclo de vital importancia, para darle al menos el más mínimo sentido a tu aburrida vida.

Un odio distinto.

Es raro...Es diferente...
Tiene gusto a adrenalina con excitación.
Lo disfruto, lo anhelo, lo saboreo.



lunes, 1 de octubre de 2012

I'm so happy 'cause today i found my friends. There're in my head.

Hoy me desperté, curioso fue que reaccioné al instante y ya estaba despabilada. Me imaginé a la chica que odio al lado mío, esperando sentada a que me levantara con un cuchillo, también que esperaba pacientemente.
 Soñando despierta, no es la primera vez que me pasa.
Sueño que me despierto y que la veo, sueño que me corre un escalofrío por la médula espinal, que sube hasta la nuca. Siento el miedo, si, por primera vez sentí miedo asimilado con ella.
-¿Qué haces acá?
Recuerdo haberle dicho algo como eso, no esas palabras exactas. La respuesta no pudo haber sido otra que  la que escuché "Esperándote" y su mirada era distinta, su boca me ofrecía una sonrisa sin sonreír, algo perturbador y macabro.
 Me levanté con mi actitud de superada, desafíando: Qué? Me vas a cortar? Adelante!- le dije ofreciéndole mi brazo. Ella, aceptándolo agradecida me proporciona un corte profundo, a pesar de eso no dolió ni sangró.
 Me incorporé y tomé un cuchillo que tengo en mi pieza siempre, apoyé el filo en su garganta y me acerqué a su rostro a no más de 1 cm de distancia.
- Si vas a cortarme, que sea en un lugar importante.
Y dicho eso quité el cuchillo de su cuello y me empecé a vestir.
Me voy al comedor, desayuno. Voy a lavar lo que ensucié a la cocina y cuando vuelvo al comedor, esperaban esas ratas queriendome "agarrar" porque había humillado a una de su especie.
Una me pega, pero yo no reacciono. Sé muy bien que cuando peleo no entiendo de límites y puedo llegar a matar a alguien. Entre burla y burla, le pego en el estómago. Tampoco entiendo de paciencia.
Quedaron 2 inconscientes en el piso ensangrentadas de los golpes que les había dado.
Pero la rata mayor seguía mirando como los golpeaba a todos.
Sin dudar un segundo y con los ojos vacíos de moral o cualquier otra cosa buena, mejor dicho, llenos de sed de sangre y sufrimiento.
Agarro su pelo con fuerza e impulso con mi brazo para que su cuerpo pierda estabilidad, ella cae de rodillas. Agarro su cabeza y empiezo a golpear con ella el piso.
Así como si nada, la dejo en el piso y voy a servirme algo para tomar.
- Qué haces? - Pregunta mi conciencia, tiempo atrás había soñado con que mi conciencia sufriera por tener culpa. Me gusta que mi conciencia presencie el dolor que le provoco a otros.
Voy con la rata mayor y le tiro mi bebida encima. Bebida transparente, incolora. Vodka.
Voy a por fuego y con un fósforo, se lo tiro encima. Ella arde, se quema, pero no grita de dolor, tal vez por orgullo.
Mi conciencia desesperada grita que pare que deje de hacer eso.
- Tranquilo, la idea no es que muera.
Apago el fuego y la dejo tirada ahí, consciente.

PUF! Un ruido me despierta. Tiré una silla sin querer, estoy en el comedor. Pero...¿Cómo llegué acá? ¿Estaba soñando despierta y siendo sonámbula?

No sé que onda...Pero eso sucedió esta mañana  ._.